Por eso os escribo hoy, porque no hay que esperar a los sábados ni establecer un día a la semana o al mes para disfrutar de algo tan natural como el placer con tu pareja o contigo misma.

No me refiero al coito ni a la genitalidad, la piel es la mayor zona erógena que existe y si uno se toma su tiempo, puede disfrutar de zonas que ni si quiera sabía que existían como erógenas.
¿Has probado a acariciarle la mano con movimientos lentos y suaves? ¿Has estimulado alguna vez sus cinco sentidos? Unas velas, aceite esenciales, una pluma o tus dedos, música envolvente… Sólo necesitas dejar que el amor y la pasión fluyan por tus dedos, ¡Sé creativa!
Puede que al principio piense que son tonterías de mujeres, así que pídele como un favor hacia ti que se deje hacer, ya verás como a la tercera vez será él quien te lo pida, entonces ahí tendrás que decirle que tú también quieres.
Te animo a que descubras que zonas de tu cuerpo hacen que se erice tu piel, de qué manera te gusta más que te acaricien y cómo le gusta a él.
Hoy te propongo volver a conocerte a ti misma y a tu pareja.
¡No esperes a mañana!

